Trepidante
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Notación desarrollada

15/8/2023

Tome en cuenta el viento, su dirección y caricia, la posición del sol en el universo.

Trace una línea con un lápiz del número 2, vaya tirando de ella, sujete con fuerza desde la mirada, si es necesario, acérquese hasta que pueda ver el grafito desprenderse de la punta, escúchelo entonar su canto suave rasgueo de lo humano.

Levante la mirada, el árbol.

Cierre los ojos y recuerde las noches frescas, el mar en calma, una fila interminable de hormigas.

Las hojas regresando al árbol y volviendo al suelo en su ciclo interminable.

Comience.

Desde siempre, he tenido problemas de la vista: veo borroso y veo doble, y me cuesta enfocar la mirada. Así que, en clase, solía quedarme dormido, distraerme con facilidad y dibujar con total libertad al margen de mis responsabilidades.

Recordé esto esta mañana, y se me ocurrió algo que decidí compartir en mi blog.

Creo que mi parte favorita de aquella época era afrontar el papel en blanco, con la mejilla en el pupitre, y ver lentamente como surgían los trazos. Recuerdo el sonido: shjj, shjj, y el cshkhsh de las hojas al cambiarlas.