Pausa
11/6/2026·Bitácora
Te apuesto a que puedes dibujar con palabras.

Entonces levante la vista del teclado, miré sobre el escritorio, la cajetilla de cigarros, el reloj sin pila, la libreta desgastada y el bolígrafo junto a una pila de papeles desordenados y basurita, envolturas de dulces, boletos del estacionamiento, recibos de casetas.
¿Te ha pasado que vas tanto a un lugar que comienzas a aceptar desorden como condición inherente a su existencia?
Mientras miraba a través de la puerta del balcón, la calle casi vacía antes de la lluvia, el semáforo existiendo para nadie, las oficinas vacías y a las dos personas esperando el autobús, recordé que no había nada por hacer.
Inhalé profundo y cerré los ojos.